La razón de no alcanzar tus metas, está en tu interior

Uno de mis alumnos me comenta: “Cada vez que llega diciembre, por mi mente comienzan a pasar muchas cosas, como una película de todo lo vivido y hecho durante el año” ¿te pasa a ti lo mismo? Seguro que a muchos ¡sí!

El año que termina te permite hacer un recuento de lo vivido y a partir de ahí crear los nuevos objetivos para el próximo año. Así que busca papel, cartulina, lo que te sea más cómodo para visualizar mejor tus metas.

Responde para ti, las siguientes preguntas: ¿Cuál de tus metas has logrado? Si lograste tus metas, ¡Te felicito! Si aún no las alcanzaste, pregúntate: ¿Aún deseo alcanzarla? ¿Qué haría distinto?

Son muchas las razones por la cual no logramos nuestro objetivo. Va desde pedir algo inalcanzable para tus recursos o no estar alineado con tu deseo. No se trata de que te juzgues, sino buscar a fondo la respuesta para hacerlo mejor.

A la hora de escribir y revisar tus metas, regálate unos minutos de tu tiempo, no cuesta mucho, te pido que seas amable contigo, que te trates con amor, que no los veas desde la desilusión, de lo que el otro ha logrado y tú no.

Míralo desde la gratitud, porque esto te va a permitir ver y sacar de ti el poder y potencial para lograr lo que deseas. ¿En qué has invertido tu tiempo? ¿En qué te has enfocado realmente y dónde has puesto más dedicación en este año?

En tus objetivos personales se optimista pero a la vez realista, aunque tengas algunas crisis en tu vida no desesperes perdiendo el control, ni poniéndote de mal humor.

La paz está dentro de ti, no depende de las situaciones externas, sino de cómo reacciones ante ellas. Si ya lo hiciste y tienes una visión de este año, te pregunto: ¿Cómo nominarías el año 2015? Ya sabes, hazte un corto resumen y coméntaselo a tu mejor amigo.

Reflexiona sobre estas mismas preguntas para escribir tus metas para el año 2016.

El límite de tus metas lo pones tú. Sé perseverante en lo que haces, toma acción y ponle fecha, mes y año a lo que te propongas llevar a cabo, TÚ YA PUEDES, el tiempo después va poniendo las cosas en su lugar.

¿Qué tipo de personas quieres atraer a tu vida? ¿Las positivas o las que siempre se están quejando? ¿Con cuáles personas te gustaría verte rodeado? ¿Qué deseas? Nuevas metas, vivencias, estudios, aprendizaje, entre otros.

Lleva un registro de tu balance del año, esto te permite darte una idea de cómo te comportaste durante el año. Mi consejo es que lo guardes, porque esto te permite ver al final de cada año con más claridad que tanto has crecido en tu desarrollo personal.

Y ese crecimiento viene desde tu yo interior no por lo que la gente diga o comente de ti, que si eres bueno o malo, que vales mucho o no vales nada. No dependes de lo exterior para ser mejor persona, tus virtudes y cualidades ya las tienes contigo, necesitas crecer y creer en el amor, vienes a recordar lo que ya sabes y mejorarte cada día más, transformándote en un ser de amor, paz y alegría.

Empieza el nuevo año con espíritu de triunfador, de enfoque, de querer salir adelante, que te mereces el éxito. Disfruta de tu proceso llevando siempre contigo una sonrisa, esto hará también que los que estén a tu lado sean más fuertes.

¡Tú ya puedes lograrlo!