Lo importante es estar despierto y alerta con los mensajes que día a día nos van llegando a nuestras vidas: las personas, situaciones agradables o desagradables…No importa lo que sea, agradéceles y pregúntate qué es lo que puedes aprender de esta persona o situación.
Pues sí, ya llegó diciembre. Seguramente, al principio del año pensaste que los doce meses pasarían lentos, pero desde mi impresión pasaron volando. Esto tiene una explicación, puede ser que estuviste haciendo muchas cosas a la vez y disfrutaste lo que realmente querías hacer o por el otro lado, te quedaste pensando cómo lo harías, viendo todo desde la escasez, queja y así se te pasó el año 2017.

Pero como siempre digo, nunca es tarde para dar el primer paso y ser compasivo contigo. Desde ese momento, seguramente, por muy poco que te parezca, si miras y observas lo que ha transcurrido de año, podrás ver lo que has crecido como ser humano, independientemente que sea a paso de morrocoy o de un jaguar.

Cada quien tiene su proceso, lo vive y lo interpreta desde su propia experiencia, porque mi experiencia con respecto a la tuya de seguro es diferente. No te compares con lo que al otro le pase o cuán avanzado vaya en su camino. El universo y Dios son muy sabios y ya tienen para cada uno de nosotros un libro escrito. Quiero decir con esto que lo que va a hacer para ti lo será; claro, hay que trabajarlo, ir por ello, tampoco las cosas te caerán por sí solas si no las pides al universo con claridad y precisión.

Lo importante de esto es estar despierto y alerta con los mensajes que día a día nos van llegando a nuestras vidas: las personas, situaciones agradables o desagradables… No importa lo que sea, agradéceles y pregúntate qué es lo que puedes aprender de esta persona o situación.

Quizás unos días o meses fueron peores que otros. Quizás las maneras de solucionar las adversidades de cada momento fueron más complicadas que otras, pero lo que de verdad importa es que reflexiones cómo viviste cada mes del año para que pasase tan rápido o muy lento. Cada una de las cosas que aprendiste y dejaste ir por tu propio bien, son señales de tu crecimiento. Por ello te pido que realices un viaje en el tiempo, porque si hay algo que creas que debes cambiar, el momento es ahora.

Diciembre es un mes de hermandad, unidad, armonía, amor y reflexión. Si crees que no cambiaste positivamente durante estos 335 días que ya han transcurrido, pues comienza por hacerte este autoexamen. Observa atentamente cada mes: los tropiezos, las alegrías, las molestias en tu trabajo o con amigos, y luego evalúa la manera en que actuaste en estos determinados momentos. Así sabrás si funcionó o no tu método, pero sobre todo si estás tranquilo contigo mismo.

Ahora bien, si piensas que todo el año fue propicio para desarrollar nuevas habilidades, hiciste lo que te hacía feliz y trabajaste sin ningún problema tan profundo, entonces esa es la manera de continuar los 29 días que faltan y de cerrar este 2017.

Lo rápido puede ser bueno en ciertas situaciones, lo lento de igual modo. Lo que siempre debes tener en mente, es estar bien con las decisiones que tomes, porque no es lo mismo decir: “estoy bien” a de verdad decirlo y sentirlo. Recuerda que las decisiones que yo tomo son acción y reacción totalmente mías. Así que reflexiona cada momento y cuestiónate a ti misma qué hay de bueno en cada mes y qué cosas debes cambiar para tu propio bien, y así ponerlo en práctica el próximo año. Y no olvides…

Léelo también en el Periódico Sol de Margarita