Enfrentar el dolor de un duelo, nos lleva a replantearnos lo valioso de la vida, para mi es reconectarme con el amor

A un mes de la partida física de mi hermano me permito vivir mi luto y dejar fluir mis emociones. No es nada fácil pero si posible, nunca imaginé que su ausencia definitiva me ocasionaría tanta tristeza.

Es aquí donde me pregunto ¿por qué tengo este sentimiento? y es donde me doy cuenta que somos nada, que el sentido de la vida no está en las cosas sino en la personas, en nosotros.

Los seres humanos estamos más pendientes de las cosas materiales y le damos valor a todo aquello externo como a la casa, el dinero, el carro, al que dirán, al estatus social, que título tienes, donde vives, claro con esto no quiero decir que sean malas, pero cada día estoy convencida que le das más valor a lo material, cuando la verdad no representan en nada nuestra esencia.

Cuando nuestro corazón no está abierto, por consecuencia no tenemos paz interior, te alejas verdaderamente de quien eres y pierdes tu horizonte, todo se torna oscuro, agarras otro rumbo y por ende te conviertes en alguien diferente a lo que deseas.

En vez de ser tan duros y poner tanta resistencia a las cosas, a la vida, busca dentro de ti ese verdadero amor que ya existe en tu interior. Invítalo de nuevo a caminar junto contigo en tu andanza por esta vida, te darás cuenta que vuelves a reencontrarte con la persona que realmente eres, verás el renacer de tu propio ser.

Naciste con el amor y aquí aprendiste a vivir desde el miedo. El amor te exclama a gritos que lo escuches, como nuestro cuerpo reclama o pasa factura cuando no estás bien, también pidiéndote y recordándote que está ahí dentro de tu yo superior para que por favor regreses.

No hay dinero ni persona más rica en el mundo que pueda comprar el amor,  es una energía no algo material, no tiene nada que ver con el mundo externo, ni con el mundo físico, pero si lo puedes sentir se puede expresar y ¿cómo? Desde la aceptación, comprensión, tolerancia, compasión, respeto, el no juzgar, la paz, fraternidad.

En cambio nos dejamos arrastrar por el miedo ¿cuándo? En momentos de furia, egocentrismo, insulto, agresión verbal, declararle la guerra a tu vecino, pues el miedo no le deja espacio al amor.

Te invito a que mires a los niños a tu alrededor, mira como se tratan con tanta inocencia, cariño, para ellos todavía la maldad y el miedo no están presentes, busca y recuerda ese amor que llevas dentro. El recuperar tu amor es una opción propia, es tuya.

Mi opción es vivir desde el amor, si yo puedo, ¡Tú ya puedes lograrlo! Si quieres cambiar la perspectiva de tu vida yo te puedo ayudar a lograrlo