Todos tenemos sueños, metas, planes y deseos que realizar, pero a veces te enfocas tanto en tus pensamientos negativos que estos se convierten en tus creencias, impidiéndote alcanzar lo que quieres.

Estas creencias pueden ser beneficiosas si están alineadas a tu esencia y de lo contrario no te aportan nada; entre ellas tenemos la falta de merecimiento y valor propio.

Tus metas comienzan a realizarse cuando te haces consciente de tus propios pensamientos y esas creencias negativas las sustituyes por creencias que te den fuerza, valor y empuje.

Desde que empecé con mi cambio interno y a conectarme más con mi esencia, me di cuenta que tan importante ha sido para mí la meditación, lo cual te ayuda a eliminar de tu mente todos esos pensamientos negativos.

Cuando meditas tu mente se pone en un estado de calma, donde tu máquina de crear no produce pensamientos y cuando esto ocurre, no permites ni ofreces resistencia a lo que quieres, por ende se produce una transformación en tu energía.

Por esta razón te presento tres pasos para elevar tu nivel de vibración de energía con la meditación

1- Haz espacio para conectarte con tus pensamientos

Busca un lugar tranquilo en tu casa y el momento adecuado que sepas que no serás interrumpido por tus seres queridos. Ponte una ropa apropiada para la ocasión. Te puedes sentar en el piso, una silla o en tu cama pero que sepas que no te quedarás dormido. Lo más importante de todo es que estés relajado.

Concéntrate en tu respiración, seguro aparecen pensamientos a tu mente, cuando esto ocurra libérate de ellos siempre volviendo a enfocar tu atención en como inhalas y exhalas. Como todo comienzo, no es fácil por lo que tu mente comenzará a divagar. Si esto te ocurre, relájate, respira de nuevo y suelta ese pensamiento.

El propósito de la meditación es que te sientas en un estado de contemplación y lo más importante de todo es que estés bien contigo mismo para que busques esos pensamientos que te proporcionen bienestar elevando tu vibración, haciendo que fluyas con la corriente y no en contra.

Práctica mínimo 15 minutos todos los días, esto te ayudará a reconocer esos pensamientos negativos y hacerte consciente de los pensamientos positivos.

2- Salir a caminar con tu mascota

Si tienes un perro sal a caminar con el, esto elevará tu energía, tu mascota  hará cosas que te harán pensar y reflexionar. Mientras pasean juntos, también aparecerán pensamientos negativos, cuando esto suceda, permítete sentir lo que pasa dentro de ti, date una pausa y aprovecha ese momento para sacar la mejor versión de ti, luego libérate de esa lucha interna.

Cuando salgas a caminar que ese momento sea para ti y tu mascota, no te distraigas llamando por tu celular. Distraerte te aleja de la atención a lo que quieres llegar o el propósito de la caminata. Desenfocarte baja tu nivel de energía en vez de elevarlo.

Si te propones hacerlo todos los días te estarás regalando uno de los momentos valiosos de tu día.

3-Trasladarte mentalmente al lugar que más te guste

Por ejemplo, cuando a mi llegan esos pensamientos negativos lo que hago es trasladarme mentalmente a mi playa favorita que es Guacuco. Me imagino caminando como lo hacía cuando vivía en la Isla. Me iba temprano con mi perro y caminábamos toda la playa, en paz, tranquilidad y que energía me daba el ver el mar, sentir toda esa fuerza que tiene me llenaban y elevaban mi nivel de vibración.

Cuando caminaba de vez en cuando llegaban esos pensamientos a mi mente a querer sabotear mi momento conmigo.

Te cuento que desde aquí lo sigo haciendo cuando llega esa lucha interna con mis pensamientos negativos, lo que hace que esas creencias y hábitos de a poquito vayan desapareciendo.

Siempre llegarán a tu mente esa negatividad, convertidos en creencias por la fuerza e importancia que le hayas dado, estos se presentaran de diferentes maneras, saboteándote, criticándote, menospreciándote y quitándote valor.

Lo importante es que sepas que están ahí y los identifiques, la práctica y la constancia te llevarán a donde quieras. Donde enfoques tu atención irán tus resultados. El que quiere puede. ¿Te has puesto a pensar que tan claro y concreto tienes lo que quieres? Yo ya me conecté con lo que quiero y ¿tú? ¡Tú ya puedes lograrlo!