Conozco a Mónica desde hace mucho tiempo. Pensé que conocía y había tenído la oportunidad de disfrutar de todas sus virtudes. Por fortuna me he visto gratamente sorprendida y beneficiada de su nueva etapa de vida, justo en el momento que sufría a diario por la dificultad de conciliar el sueño.

Mónica me ayudó, con apenas dos sesiones de PSYCH-K®, no solamente recuperé la posibilidad de dormir 8 horas diarias y despertar descansada, sin dolor de espalda, también desapareció lentamente la molestia de la presión de los dientes y las mandíbulas.
Tengo otros problemas por resolver, sólo necesito esperar la oportunidad de mi tiempo y el de Mónica. Confío en ella, pronto esos problemas dejaran de perturbarme. Gracias a Dios.
Gracias también a Mónica por su tiempo y su paciencia. Dios la bendiga Siempre.
Damely de Heredia