Más que recibir consejos de nuestros seres queridos a la hora de salir de casa y que siempre eran bienvenidos, la intuición tomaba un lugar importante al momento de decidir algo. De vez en cuando, nuestros viejos decían cuando nos marchábamos: “déjate llevar por la intuición”.

Entonces, la intuición es tener la sensación de que algo va a pasar en un determinado momento si accionamos de cierto modo. Por ejemplo, no querer pasar por algún lugar, porque algo en tu cuerpo y mente te dice que no lo hagas, y resulta que sucede algo desagradable después que decidiste no pasar.

A la hora que tomamos una decisión y elegimos algo por vía de la intuición, no podemos definirlo de manera racional, esto está más vinculado a las reacciones espontáneas de todos nuestros pensamientos. No hay necesidad de analizarlas, porque ya sentimos cómo van hacer las cosas, de por sí sabemos qué queremos y qué nos conviene, aun así, muchas veces, dudamos de nuestras capacidades.

La intuición la tenemos todos, unos más desarrollados que otros y en este caso se dice que la mujer es muy intuitiva, debido a que se conecta más fácilmente con sus emociones.

Para que nuestra intuición brinde un beneficio en nuestras vidas, primero que nada debemos de creer en ella, escucharla cuando nos hable y darle la importancia que amerite en su momento. Si tienes una situación que no sepas manejar, date una pausa y conéctate con ese instante, siente qué pasa con respecto a lo que estás viviendo, si realmente te conviene decir sí o no. El solo hecho de sentir tus emociones, sin importar el tiempo que te tome decidir, te hará escoger la mejor opción para ti.

El lazo que puedas tener con tus emociones tenlo siempre presente y nunca lo cuestiones, ya que juega un rol importante en tus corazonadas, porque puede ser tarde y como de costumbre te arrepentirás luego.

Hoy en día, para mí la intuición se ha convertido en una de mis mejores aliadas, la escucho con el mayor de los respetos, sigo su consejo dependiendo de la circunstancia. Siempre escucho mi corazón cuando tengo dudas de ir a algún lugar, si siento que mi cuerpo no se siente cómodo en ese espacio, elijo quedarme en casa y no salir.

Si quieres más resultados para desarrollar tu intuición, medita, unos cinco minutos, para empezar, y luego utiliza el tiempo que necesites; así cuando estés ante una situación difícil sabrás qué hacer. A medida que practiques la meditación, van apareciendo en tu vida esos mensajes que para escucharlos hay que estar atentos, y ser consciente de que hay algo más allá, muy interno en lo que debemos confiar y dejar fluir.

A medida que confíes en ti, en esa energía que mueve al universo, los mensajes te irán llegando de distintas formas: revistas, personas, situaciones… es solo estar ahí despierto, tomar ventaja y aprender de lo que esos presentimientos te están queriendo decir, aunque muchas veces no es necesario ir tan profundo, tan solo estar alerta.

Créeme, si decides y eliges tomar conciencia de tu intuición, te convertirás en su mejor amiga.

¡Tú ya puedes lograrlo!