Desde que me hablaron de la herramienta PSYCH-K® y me decidí a aprenderlas, hoy en día se han convertido en una de mis herramientas más potentes y divertidas para trabajar.

Una vez estando de visita en casa de mi amiga Paula, en el transcurso de la conversación salió a relucir el tema que para ella el viajar o irse de vacaciones con sus hijos se había convertido para ella en una pesadilla en vez de un placer.

No importaba por donde viajara avión o barco. Mientras ella seguía su conversación, yo la escuchaba atentamente y me transportaba para sentir lo que para ella eso significaba, enfermarse. Ella siempre viajó pero siempre aparecían los malestares una semana antes, empezaban los dolores de cabeza, vómitos, etc. Día ya cercanos a la fecha, los malestares empeoraban.

El hacer maletas para muchos representa el hecho de desconectar, la tranquilidad, para ella representaban lo contrario angustia, miedos.

Paula sabía lo que yo hacía con mis balances de PSYCH-K®, me había oído hablar también de los resultados y la maravilla de sus beneficios. Esa misma noche le propuse hacer los balances de la técnica, alzó su mirada y muy escéptica me dijo que sí, que no estaba tan segura que yo consiguiera buenos resultados en ella, pero que lo intentáramos.

Yo me ponía en sus zapatos y empezaba a imaginar dicho sufrimiento, sabiendo que en el fondo la podía ayudar. Le pregunté:

¿Qué te hace sentir o ponerte tan enferma?

Para ella la sensación de sentirse encerrada, de no poder tener el control sino otra persona entraba en pánico. Sus malestares no sólo eran antes del viaje sino durante y hasta que llegara a su destino final no se le quitaban, no estaba tranquila.

Decidió hacerse esa noche los balances y le hago otra pregunta:

Cuándo vas sentada en el avión, que está todo cerrado y estas en el aire, ¿cómo te gustaría sentirte?

Paula me dice: Tranquila y segura.

Hicimos este balance, con esta nueva creencia, ella todavía incrédula a lo que estábamos haciendo y más aun a los resultados. Cuando terminamos de hacer los balances y todo salió bien según los pasos del mismo, le propuse busca una fecha cercana donde te puedas ir de vacaciones con tus hijos, lo más pronto posible. El solo hecho para Paula de comprar los pasajes también le daba cierto malestar.

Las vacaciones con hijos, la fecha se acercaba, yo sabía cuando partiría; la llamé unos días antes preguntándole como se sentía y me dijo que estaba tranquila, haciendo las maletas de lo más feliz, ella estaba sorprendida de no sentir ningún síntoma al respecto.

Acordamos que cuando ella llegara al destino de sus vacaciones por favor me avisara o escribiera cómo había estado su vuelo. Muy feliz y sorprendida del resultado me escribe que tuvo un vuelo tranquilo y se sintió segura.

Ella esperó todo el viaje porque todavía tenia el recuerdo que le podía venir algún vomito, no fue así, hasta pudo leer unas páginas de su libro y comer algo, cosa que no podía hacer desde hacía 9 años.

Estos resultados, estas vivencias me llenan a mí el alma porque no vinimos a sufrir y ser masoquistas de nuestras propias creencias, miedos, etc.

Me gustaría ayudar a muchísimas personas, pero el cambio y la oportunidad tienen que venir de ti. Ojala muchos perdieran esos miedos y se permitieran ser seres libres.

Aquí estaré para el cambio que tú quieras hacer en tu vida.

¡TÚ YA PUEDES LOGRARLO!