Un ritual puede ser una herramienta de enfoque para alcanzar tus metas. En éste artículo encontrarás algunas claves para lograr lo que deseas, que puedes aplicar a cualquier objetivo en tu vida.

Llegó el 31 de diciembre en la noche y todos corren para hacer sus rituales; por lo general en Suramérica, el ritual de la maleta es muy conocido, estoy segura que más de una vez saliste con ella, te cuento que yo lo he hecho varias veces y me ha funcionado, quizás para otros no.

Posiblemente lo haces con la intención de traer suerte para que en el año venidero te la pases viajando. Si te pones a pensar los rituales lo hacemos en piloto automático, sin tener un propósito claro.

Tal vez quieras viajar más, conocer otros países o ir a visitar a algún familiar. También te preguntarás por qué a mí no se me ha dado, es debido a que las metas y los sueños los planteamos con muchísima emoción y al pasar de los días y meses, ahí queda el sueño.

Aquí te puedo enseñar una pequeña guía que me ha funcionado y lo puedes aplicar para cualquier aspecto o meta en tu vida.

  1. Claridad: tienes que saber lo que quieres de ti mismo y lo que quieres lograr para alcanzar tu éxito, esto es fundamental. Empieza haciendo de tus metas un tema personal, primero tú y después los demás, porque si tú estás bien, los demás estarán bien.

Pregúntate que es lo que quieres en tu vida, para qué lo quieres, por qué lo quieres. El hacerte este tipo de preguntas te servirá de gran apoyo. Una vez que ya tengas esa claridad de saber lo que quieres, crea tus metas en el área de la vida que deseas.

  1. Flexibilidad: siempre que te plantees una meta, revísala y ajústala a las circunstancias. Tienes que entender que si no lo has logrado, no quiere decir que hay algo malo en ti, al contrario, nos está queriendo decir que podemos mejorar y aprender de dicha situación. Usa los obstáculos para hallar respuestas que te ayuden en tu propósito.
  2. Voluntad y Responsabilidad: cuando te comprometes con tu meta te haces dueño de la misma y por lo tanto pones toda tu atención y dedicación al objetivo. Aquí no se aceptan los claros oscuros… o sales con la maleta o no.
  3. Hábitos: estos juegan un rol importante en tu vida, hacen que te quedes en tu zona de confort y te dicen ¿para qué vas hacer eso? Para crear éxito, elige crear buenos hábitos. Cambiar tus hábitos requiere de compromiso para modificar esos pensamientos y formas de actuar.

¿Cómo cambiar un hábito? Haciéndolo progresivamente. Por ejemplo, si estas acostumbrado a despertar a las siete de la mañana, pues levántate a la seis. Siempre infórmate sobre lo que quieres lograr. Investiga, lee y pregunta, para poder hacer los ajustes necesarios.

  1. Logística: si todavía no has logrado lo que quieres, pregúntate ¿qué necesitas? Incluye materiales, dinero, conocimiento, equipo y también saber cómo usarlos. Si te vas de viaje a un país extranjero, necesitas saber sobre el país que deseas visitar, el idioma, ir a una agencia de viajes, obtener el pasaporte, entre otros.
  2. Personas que te rodean: tus logros depende también del tipo de personas que te acompañan. Para obtener resultados deseados tienes que buscar personas afines a ti y tus propósitos, esto sin menospreciar a quienes ya están en tu vida. Debes evaluar quién aporta valor. Rodéate de personas que quieran avanzar, porque si lo haces de personas negativas, estas no van a querer que progreses.
  3. Visualización: imagínate alcanzando tus metas, el logro de tu proceso y obsérvate reflejado en lo que quieres. Si te quieres ir de viaje, imagínate disfrutando de cada etapa, que estas viajando y que te ves en el lugar deseado. Sentir bienestar durante el proceso es fundamental.

Lo más importante de todo, es la gran persona en la que te estás convirtiendo para disfrutar de tus logros. Es el momento de poner en práctica lo aprendido, recuerda que solo lo que aplicas en tu vida diaria es lo que suma para alcanzar tu objetivo.

Mis mejores deseos para el 2016. Lograrlo es querer y querer es poder. ¡Tú ya puedes!