Ya estamos en la recta final para que culmine un año más y como es costumbre pareciera que el tiempo no alcanzara para hacer nuestras tareas cotidianas. Desde hace semanas se siente en el cosmos esa energía donde muchas cosas finalizan, bien sean proyectos, objetivos, sueños…

Diciembre se presta para hacer una revisión y ver todo lo que hicimos durante el año, las metas que logramos y las que quedaron pendientes. Es importante tomarse ese tiempo y ver qué puedes mejorar para el año entrante.

Desde mi experiencia, este mes no solo me sirve para ver lo que no he logrado y lo que sí, también lo aprovecho para crear mis nuevas metas y así comenzar el año con un horizonte más claro.

Si todavía no sabes cómo diseñar tus metas, te dejo unos pasos que te pueden servir de gran ayuda.

Primero que nada, una meta es algo que te propones con cierto enfoque para poder terminarlo. Así como un bebé aprende a gatear antes de caminar, así mismo recomiendo que empieces a recorrer el camino hacia tus metas, pasito a pasito, teniendo siempre presente el fin de lo que quieres alcanzar.

En segundo lugar, las metas, mientras más específicas las hagas, mejor. Por ejemplo: ir al gimnasio tres veces a la semana. Al hacer ejercicio te puedes preguntar: ¿Qué quieres lograr? ¿Cómo? ¿Dónde? Debes determinar el lugar donde vas hacer tus ejercicios, el tiempo que le vas a dedicar y algo muy importante: qué es lo que te impedirá realizar dicha actividad.

El hacerte este tipo de preguntas, te dará más claridad en tu objetivo final.

Como tercer paso, tu meta debe ser medible, algo que puedas calcular para ver si estás más cerca o lejos. Por ejemplo, si quieres perder 10 kilos en dos meses, debes empezar por comer más sano, salir a caminar y hacer ejercicios, tomar más agua y cada semana puedes subirte a la báscula, pesarte y mirar cómo vas.

Estos propósitos cumplen un rol importante en la vida de cada uno de nosotros, pero lo que sí no puede faltar es un motivo por el cual logres alcanzar ese objetivo. Tiene que ser algo que en verdad te lleve a lograr este propósito, algo que tenga un gran sentido en tu vida; algo que te motive.

Otra estrategia, es calcular cuánto tiempo vas a requerir para finalizar esta meta. Lo más recomendable es ponerte objetivos a corto plazo, si no los cumples, tampoco te castigues por no llegar a el en el tiempo estipulado.

Para finalizar, las metas siempre deben ir acompañadas de una emoción, ponerle sabor a eso que quieres lograr. Conéctate con ese momento y emoción, probablemente te anime más. Viaja al futuro y obsérvate cumpliendo ese objetivo.

Confío y espero que estos pasos te sirvan de gran ayuda para diseñar y lograr la vida que quieres en el 2018. Escribirlas en un papel es necesario. Depende de ti, del tiempo y los recursos que tengas para lograr el éxito.

Les deseo una feliz Navidad y recuerda: ¡Tú ya puedes lograrlo!