El amor crecerá en aquellos que se atrevan a cultivarlo

Siempre se piensa que por ley, como dicen muchos nuestros padres  se irán primero y luego cualquier otro miembro de la familia. Pero cuesta imaginarse que un hijo se pueda ir primero que una madre, por lo menos para mí.

Cuando se tiene un hermano, tus primeros años de vida los compartes con él, la verdad es algo hermoso y está lleno de momentos únicos. También quién no ha peleado, discutido, tenido alguna diferencia, creo que casi todos.

Sin embargo, estoy segura que muchos han tenido bellos e inolvidables momentos. Al pasar los años, después de una cierta etapa de la vida cada quien escoge su propio rumbo, ya sea por motivos de estudio, formar una familia o crear su propia vida.

Para mi aquí comienza el gran misterio para cada uno, cada quien vive su propia experiencia, unas fáciles y otras menos fáciles, vivencias notorias y otras no tanto. Nadie sabe de los hermanos, lo que el otro hace, me dirás claro que sí sé. Él es médico, ella es educadora, él es sacerdote, zapatero, enfermero pero realmente lo que cada quien vive desde su experiencia nadie lo sabe,  solo ese ser.

A veces juzgamos al otro porque no tiene un titulo o no tiene riquezas materiales, eso no te dice que no sea una persona maravillosa. La mayoría de las veces queremos cambiarle la vida a los demás y apostamos por esa persona e insistimos que las cosas deberían ser como nos parece y no como él cree que sea.

No mires la cara del vecino, ocúpate de tu propia vida, se responsable de ella misma y no pretendas crear tu propia vida queriéndole cambiar la vida al otro.

Pienso que todos vienen a cumplir su propio proceso, su misión de vida unas que se repiten por viejos patrones y está en nosotros sanarlas, tú mismo tienes  que escoger. Por esto en vez de juzgar el lado oscuro de otros mira sus virtudes, cualidades, sácale partido y aprende de ellas para ponerlas en práctica.

Pregúntale si está bien, qué necesita, hazle sentir y saber que cuenta con tu apoyo, que él para ti es más que un hermano, un amigo, acéptalo como es, motívalo con buenas acciones, no desde la critica sino desde el amor, hazle saber que no sienta miedos que solo es dar un paso, quizás para ti lo sea pero para el no, tómalo de la mano y guíalo.

Pregúntale si eso que tus esperas de él es realmente lo que quiere, se que siempre se quiere lo mejor para el otro, pues no busques excusas en tu vida y crea la tuya propia.

Como siempre digo desde mi propia experiencia, respeta a tu prójimo como a la persona que es, acéptalo con sus virtudes y defectos y ámalo desde el corazón.

Cualquier trabajo que hagas es digno, escoge hacer en tu vida lo que a ti realmente te gusta hacer, si decides ser educador, chofer de autobús, barrendero hazlo verdaderamente de vocación, con pasión, hazlo bien con amor y dedicación.

Pregúntate la verdadera razón de eso que elijes estudiar, trabajar­ o si es la sociedad que te lleva hacer algo que no es para ti. Acuérdate que lo que los demás digan es solo una ilusión y vive como la persona que realmente elijes ser. Cuando sientas miedo en tu vida es porque el amor no está alienado contigo, quiérete, valórate y todas las respuestas que andas buscando están dentro de ti.

Cuéntame tu experiencia, deja el comentario abajo.

El querer es poder, Yo ya elegí lograrlo y ¿tú? Recuerda que ¡Tú ya puedes lograrlo!